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Enrique Mugica Herzog-contradizcoEn el año 79, durante un debate sobre terrorismo en Televisión Española, el moderador preguntó al diputado Enrique Múgica Herzog si, en vista de sus afirmaciones, estaba contradiciendo al allí presente ministro de Interior, Rodolfo Martín Villa. En ese momento, para estupor de todos, el verbo incorrecto se hizo carne y Múgica soltó: “Le contradizco en algunas cosas y no le contradizco en otras”, demostrando que su preparación idiomática estaba por debajo de su moderación dialéctica. Unos días más tarde los humoristas Tip y Coll quisieron premiarle en su show televisivo con la carrutaca para el que metió la pata, motivo por el cual las apariciones del dúo en el programa 625 líneas fueron inmediatamente suprimidas. Eran los gloriosos años de la Transición, en que las instituciones se esforzaban por plantar las sólidas bases de lo que hoy llaman algunos chistosamente el Estado de derecho, y eso exigía de los directivos de la televisión pública el cese fulminante de los humoristas, en lugar de la más natural censura de la palabreja pronunciada por el futuro ministro de Justicia.

pepiño-blanco-contradizcoQue conste que no soy partidario de la censura en toda regla. En mi opinión, sería suficiente ese discreto pitido con que las televisiones norteamericanas sustituyen las palabras malsonantes, pero aplicado aquí a las patadas gramaticales que sueltan en los medios los típicos tuercebotas con micrófono. Ya se sabe que el contagio de la incorrección es especialmente virulento cuando se propaga a través de las ondas. Así se evitaría que los verbos encarnados por la inspiración personal se quedaran a habitar entre nosotros. No en vano, años después otro ministro, esta vez en ejercicio, el esclarecido don José Blanco López, se defendió de los periodistas con un “¡Yo no me contradizco!” que aún retumba en los memoriosos oídos de la red. Es cierto que, para los tiempos del irrepetible Pepiño Blanco, el puesto de ministro ya requería menos estudios que el de ventanillero del correspondiente ministerio, pero aun así una mínima exigencia profesional para ejercer altos cargos y salir consecuentemente en los medios sería más que deseable.

CÓMO SE CONJUGAN LOS VERBOS DERIVADOS DE “DECIR”

Y entremos ya en materia, no sea que la carrutaca de Tip y Coll me la acabe llevando yo. Los verbos derivados de DECIR no se conjugan todos siguiendo el mismo modelo. Esto dificulta en cierta medida las cosas, y a menudo no hace falta encontrarse en el sótano cultural del exministro de Fomento para que a uno se le deslicen errores de vez en cuando. Debe saberse que pertenecen a esta familia cinco verbos: DESDECIR, CONTRADECIR, PREDECIR, BENDECIR y MALDECIR. Yo creo que lo más práctico para repasar sus formas (dejando aparte el pretérito imperfecto, que no presenta problemas: desdecía, contradecía, predecíabendecía, maldecía) será agruparlas.

Derivados de DECIR-formas no personales

Empecemos por las formas no personales. Aquí interesa destacar que los participios de estos verbos terminan siempre en —dicho, aunque no sea raro encontrarse con las incorreciones *predecido (en vez de predicho), *contradecido (contradicho), *desdecido (desdicho). Se exceptúan las formas regulares bendecido y maldecido, que son los únicos participios válidos de bendecir y maldecir. Las formas bendito y maldito no son participiales; solo se usan como adjetivos (agua bendita; maldita suerte; ¡bendito seas!; ¡maldita sea!) o sustantivos (dormir como un bendito; la noche de los malditos).

Derivados de DECIR-presentes

Continuemos con los presentes. También aquí se sigue el modelo de decir, salvo en el de imperativo, donde di (tú) es sustituido siempre por formas acabadas en dice (tú): predice, contradice, desdice, bendice, maldice. En cuanto a los de indicativo y subjuntivo, basta con evitar las formas erróneas acabadas en —dizco, —dizca (*predizcan, *contradizco, *desdizcamos, *bendizco, *maldizcas), que tanto complicaron el discurso y la buena fama a los citados ministros del reino.

Derivados de DECIR-Preterito perfecto simple

Como en otros verbos irregulares, la forma del pretérito perfecto simple (dije) comparte raíz con las del imperfecto y futuro de subjuntivo (dijera o dijese, y dijere). En esto, los cinco verbos de la familia se comportan igual, de acuerdo con el modelo irregular de decir, de modo que son incorrectos *contradecí (en vez de contradije), *predecisteis (predijisteis), *bendiciera (bendijera), *maldiciesen (maldijesen)…

Derivados de DECIR-futuro y condicional

Los problemas en este grupo de verbos radican sobre todo en el futuro y el condicional, tiempos siempre conectados entre sí. Y es que aquí las variantes abundan. Los únicos verbos claros son bendecir y maldecir, que solo presentan formas regulares (bendeciré, maldeciré, bendeciría, maldeciría). En el caso de predecir, el uso mayoritario es el regular (predeciré, predeciría), aunque también existe el irregular (prediré, prediría). En cuanto a desdecir y contradecir, siguen el modelo irregular de decir (desdiré, contradiré, desdiría, contradiría), y hasta hace poco eran las únicas formas admitidas como válidas por la Real Academia. Sin embargo, en los últimos años se señala que, junto a estas formas, “se emplean con normalidad, en ciertas zonas”, las regulares (desdeciré, contradeciré, desdeciría, contradeciría). Yo siempre he enseñado que no pertenecen al nivel culto, pero últimamente la Academia está en un plan de admitirlo todo y yo, como profesor, no tengo por qué enseñar otra cosa. Solo espero que mis antiguos alumnos no piensen que, al actuar así, me contradizco.

Profesor LÍLEMUS

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