¿Es casual la semejanza fonética entre el cosmos y los cosméticos? ¿Tal vez la cosmética sea una especie de cosmología de ese universo indescifrable que es el rostro humano? De hecho la relación existe, pero los tiros no van por ahí. La palabra griega κόσμος (kosmos) significa literalmente ‘orden’, como se ve en la frase κόσμω καθίζειν (kosmo kathizein), que es ‘sentarse en orden’. A partir de este sentido original, kosmos se especializó como ‘orden del mundo’, para acabar nombrando el propio mundo, el cosmos. Pasar de la idea de ‘ordenar’ a la de ‘arreglar, adornar’ es fácil, y así se explica que llamemos cosméticos a los productos que usamos para el arreglo personal.

Cosmos-Cosmeticos

Se suele decir que cada lengua, en sus peculiaridades expresivas, nos muestra una particular Weltanschaung o visión del mundo y la realidad. La cosmología griega, expresada a través de su filosofía pero también de su mitología, imagina el estado primitivo del universo como un χάος (chaos, ‘caos’), a partir del cual nació una totalidad ordenada, donde cada parte ocupa un lugar en la gran construcción. Y a esa totalidad la llamaron los griegos orden, armonía, es decir, cosmos. El mundo representaría así la antítesis del caos, un todo dotado de la armoniosa belleza de lo ordenado.

Orden del mundo-cosmos

¿Y qué pasa con la propia palabra mundo? Pues algo muy parecido. El adjetivo mundus significó en latín ‘limpio, puro’ y, por extensión, ‘elegante, bonito, agradable’. Alguno ya se habrá dado cuenta de que inmundo es exactamente lo contrario: ‘sucio’. En castellano, mundus da como resultado, aparte del cultismo mundo, la palabra patrimonial mondo, es decir, ‘limpio y libre de mezcla, añadiduras o cosas superfluas’, como se aprecia en la frase adjetiva mondo y lirondo. Esta idea de limpieza se encuentra también en el verbo mondar, ‘quitar la piel a las frutas’. Así pues, mundus como nombre del universo es la traducción latina del griego kosmos y tiene una motivación semejante.

naranja mondada

La denominación universo supone, en cambio, un punto de vista diferente. Es abreviación de universo mundo, frase habitual en otros tiempos (un personaje del Quijote se refiere a Nápoles como “la más rica y más viciosa -o sea, abundante y placentera- ciudad que había en todo el universo mundo”) y que significa ‘el mundo entero’. Universus, ‘todo, entero’, es palabra del latín, donde se usaba su masculino plural universi como ‘todos juntos’ y el neutro plural universa como ‘todas las cosas, el universo’. El nombre universo alude, pues, al mundo como la totalidad de lo existente, como un todo completo.

Rafael-La escuela de Atenas

Las palabras derivadas de universus suelen conservar este sentido de totalidad. Por ejemplo, el sufragio universal es aquel al que tienen derecho todos los ciudadanos. Y a la universidad (del latín universitas, ‘totalidad, comunidad, colectividad, gremio’) se le llamó así como abreviación de universitas scholarium (‘colectividad de estudiantes’), expresión que vino a sustituir a la denominación medieval estudio general. Alfonso X el Sabio definía en el siglo XIII estos estudios como “el ayuntamiento de maestros e de escolares que es fecho en algún lugar, con voluntad e entendimiento de aprender los saberes”. Ya suponéis que ayuntamiento significa aquí ‘ajuntamiento, reunión’, y es esa su finalidad original y esencial: la reunión de todos los saberes, la comunicación entre sus integrantes, la conexión con otras universidades, la creación de la moderna comunidad científica. Por eso hacen daño quienes la rebajan de comunidad colaborativa a particularidad divisible, quienes la vuelven tosca y manejable para usarla como arma en las luchas ideológicas. Porque al perder su sentido de universalidad, la universidad queda como un universo incompleto y despojado, sin orden, sin armonía, sin belleza, sin eficacia.

Profesor LÍLEMUS

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