Cuando pisó el escenario del Casino de Sanremo el 1 de febrero de 1958, Domenico Modugno no era un desconocido, al menos en Italia, pero en aquella noche iba a cubrirse de gloria. Se plantó delante del micrófono, cerró los ojos, y empezó a cantar a ojos cerrados los primeros versos de “Nel blu dipinto di blu”, una canción enigmática y sublime que el público hizo inmediatamente suya y terminó rebautizando por su cuenta como “Volare”. Del inmediato éxito internacional del tema tuvo la culpa su explosión entre el público norteamericano, que le hizo ganar el Grammy a la mejor canción del año 1958. Casi sesenta años después, “Volare” es el tema italiano más conocido en el mundo, con más de 22 millones de copias vendidas.

Domenico Modugno-Sanremo-Volare

Como es posible que este verano os toque bailarla en algún sarao, me gustaría contaros de qué trata la canción y aportar así algo a vuestra experiencia de ella. En la década de los 50 y 60 la música italiana hizo furor entre la audiencia juvenil, fenómeno que espoleó a las casas discográficas con resultados diversos: junto a autores y temas de feliz recuerdo, el mundo se llenó también de canciones de amor insustanciales cantadas por intérpretes insustanciales. Pero “Nel blu dipinto di blu” es un caso aparte.

Los autores de la letra no se ponen de acuerdo sobre su origen. En cierta ocasión Migliacci aseguró que la inspiración le vino a la vista de
En una especie de juego de despiste, los autores de la letra no se ponen de acuerdo sobre su génesis. En cierta ocasión Migliacci aseguró que la inspiración le vino al contemplar el cuadro “Le coq rouge” de Marc Chagall.

Con música de Modugno y letra escrita conjuntamente con Franco Migliacci, la canción está estructurada en dos partes bien diferenciadas que guardan entre sí numerosos paralelismos. A través de un sugerente contraste, la historia trata de un sueño (que sucede laggiù, ‘allí arriba’, en el azul del cielo nocturno) y su despertar (que tiene lugar quaggiù, ‘aquí abajo’, frente al azul de unos ojos). Con la absurda naturalidad de un sueño, el yo de la canción se ha pintado la cara y las manos de color azul, antes de ser arrebatado por el viento hacia el cielo, en un vuelo lleno de felicidad, donde canta acompañado de una dulce música. El sueño resulta de alguna manera premonitorio, porque, al despertar, la cercanía de unos ojos azules lo lleva de vuelta al mismo cielo azul, prolongando el sueño, ahora despierto, con el mismo vuelo, la misma felicidad, el mismo cantar al ritmo de esa dulce música que ahora es la voz de ella. Y el mismo vértigo de encontrarse volando más alto que el sol, mientras la tierra se aleja y empequeñece, ahora en la órbita azul de sus ojos.

gato-ojo azulSobre el color azul en la lengua italiana ya traté en la entrada “El gato triste y azul”. La palabra azzurro designa los tonos claros del azul que van desde el celeste al turquesa, mientras que las tonalidades oscuras se llaman blu. Si hablamos del cielo, el diurno será de color azzurro, mientras que blu será el azul oscuro de una noche serena. Tanto al hablar del cielo como al describir los ojos, aquí se usa este último término. Hay que imaginar, pues, un cielo nocturno de tonalidad azul oscura y unos ojos de un azul intenso.

Todos los elementos de aquel estreno en Sanremo fueron grandes: la letra, la música, la voz peculiarísima del cantante; también los arreglos preparados por Alberto Semprini, que marcan el contraste entre las estrofas y el estribillo más eficazmente que en las versiones grabadas en disco. Y no hay que olvidar en este punto la interpretación. El verbo “interpretar” adquiere en Domenico Modugno una dimensión especial. Antes de consagrarse como cantante, había desarrollado sus dotes artísticas extraordinarias como actor de teatro y cine, y eso se nota. Hay formas y formas de estar en un escenario. Modugno actúa con la naturalidad de alguien que canta enjabonado en la ducha, siempre que uno se duche vestido de esmoquin, claro está.

Estatua de Mimì en Polignano a Mare, su localidad natal.
Estatua de Mimì en Polignano a Mare, su localidad natal.

Os dejo a continuación la letra y su traducción, junto con el vídeo de Sanremo 58, para que apreciéis con qué elegancia dibuja Mimì las palabras con sus manos. De verdad se puede “escuchar” en ellas la canción. Observad especialmente el momento del estribillo y esos brazos que se abren en figura de vuelo y libertad, porque a partir de aquella noche en Sanremo nos hicieron para siempre “volare”, incluyendo a aquellos que aún no habíamos nacido: envueltos por la calidez de sonidos como este se estaban enamorando nuestros padres.

Penso che un sogno così non ritorni mai più:
mi dipingevo le mani e la faccia di blu,
poi d’improvviso venivo dal vento rapito
e incominciavo a volare nel cielo infinito.
No creo que un sueño así vuelva nunca más:
me pintaba las manos y la cara de azul,
luego me encontraba de repente arrastrado por el viento
y empezaba a volar por el cielo infinito.

Volare oh, oh, cantare oh, oh, oh, oh
nel blu dipinto di blu
felice di stare lassù.
Volar oh, oh, cantar, oh, oh, oh, oh
en el azul pintado de azul
feliz de estar allí arriba.

E volavo, volavo felice più in alto del sole ed ancora più su
mentre il mondo pian piano spariva lontano laggiù,
una musica dolce suonava soltanto per me.
Y volaba, volaba feliz más alto que el sol y aún más arriba
mientras poco a poco el mundo desaparecía lejano allá abajo,
una música dulce sonaba solo para mí.

Volare oh, oh, cantare oh, oh, oh, oh
nel blu dipinto di blu
felice di stare lassù.
Volar oh, oh, cantar oh, oh, oh, oh
En el azul pintado de azul
feliz de estar allí arriba.

Ma tutti i sogni nell’alba svaniscon perché
quando tramonta la luna li porta con sé
ma io continuo a sognare negli occhi tuoi belli
che sono blu come un cielo trapunto di stelle.
Pero todos los sueños se desvanecen al alba porque
cuando se pone la luna se los lleva consigo
pero yo sigo soñando en tus hermosos ojos
que son azules como un cielo adornado de estrellas.

Volare oh, oh, cantare oh, oh, oh, oh
nel blu degli occhi tuoi blu
felice di stare quaggiù.
Volar oh, oh, cantar oh, oh, oh, oh
en el azul de tus ojos azules
feliz de estar aquí abajo.

E continuo a volare felice più in alto del sole ed ancora più su
mentre il mondo pian piano scompare negli occhi tuoi blu,
la tua voce è una musica dolce che suona per me.
Y sigo volando feliz más alto que el sol y aún más arriba
mientras poco a poco el mundo desaparece en tus ojos azules,
tu voz es una música dulce que suena para mí.

Volare oh, oh, cantare oh, oh, oh, oh
n
el blu degli occhi toui blu
felice di stare quaggiù
nel blu degli occhi toui blu
felice di stare quaggiù con te.
Vo
lar oh, oh, cantar oh, oh, oh, oh
en el azul de tus ojos azules
feliz de estar aquí abajo,
en el azul de tus ojos azules
feliz de estar aquí abajo contigo.

Profesor LÍLEMUS

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