Haciendo memoria caigo en la cuenta de que llevo semanas sin escribir de temas etimológicos. Y ahora que me dispongo a ello, he de reconocer que lo hago con dudas y un punto de dolor. Hoy me siento en el deber de entrar en vuestra imaginación y destronar de ella a toda una reina. Todos la conocéis y probablemente la amáis. Es un clásico de nuestros postres de fruta, de nuestra repostería, de nuestras macedonias y ensaladas veraniegas, y como reina sabe también salir del horno acicalada y compuesta, sugiriendo dulzuras entre los pliegues de su ropaje acaramelado.

Reineta-asada

Os hablo de la manzana reineta, nombre que yo había tenido siempre por diminutivo de reina, con ese sufijo –eta que delata su origen francés (como en galleta, etiqueta, faceta, coqueta). En Francia, desde luego, la llaman reinette. Pero no. Resulta que reinette, derivado de reine, ‘reina’, se pronuncia igual que rainette, de raine, ‘rana’, y este segundo es su auténtico origen, según afirma Corominas en su monumental “Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico”, que me ha dejado la majestad de la reineta reblandecida como una compota. Por obra de un encantamiento filológico, la reina de nuestra imaginación se ha convertido en una vulgar rana, como suele pasar en los cuentos de hadas. Qué le vamos a hacer.

Reineta-Ranita

Sí, ya sé que era solo una reina diminutiva, de realeza humilde y castiza, una doña Urraca de las manzanas. Pero lo mismo duele. Aunque, si se piensa bien, a cambio de la bella metáfora monárquica, hemos ganado otra no menos sugerente. En efecto, la reineta es de color verdoso y tiene su piel ligeramente moteada en tonos marrones, como una ranita que asomara medio cuerpo del estanque apacible del frutero.

Y ya, puestos a imaginar, hasta la escucharéis croar entre los dientes la próxima vez que la mordáis. Porque, después de saber esto, la vais a comer pura y renacida, con un mordisco ingenuo, casi edénico, como aquel primer bocado a la manzana original que nos metió en el inmenso lío del que llevamos milenios intentando salir.

Profesor LÍLEMUS

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