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RESUMEN: Si has escuchado la canción “El gato que está triste y azul” de Roberto Carlos y te preguntas cómo puede un gato triste estar azul, has llegado al sitio adecuado. En esta entrada descubrirás que todo se debe a una torpe pero sugerente traducción de su versión original italiana, titulada “Un gatto nel blu”. Podrás también escucharla, comprender su auténtico sentido y paladear la belleza de esta historia de amor adolescente que nunca fue cantada en portugués.


En la entrada de hoy me voy a permitir enredar en vuestros recuerdos musicales. Pero no debéis inquietaros: no dejaré nada desordenado. La memoria tiene una admirable tendencia a permanecer intacta y, cuando va asociada a la sensibilidad, la permanencia se vuelve persistencia tenaz.

Gato-1972 - Un gato nel blu - Italia (1)El recuerdo concreto es la canción “Un gato en la oscuridad”, ese tema de Roberto Carlos que muchos conoceréis como “El gato que está triste y azul”. En realidad, la canción no fue escrita por el cantante brasileño, y desde luego su idioma original no es el portugués. Resulta que en el año 1972 la prolífica pareja compositora formada por Gaetano “Totò” Savio y Giancarlo Bigazzi escribió en italiano la canción “Un gatto nel blu” para que fuera cantada en el festival de Sanremo por Roberto Carlos. El resultado fue sin duda pobre (ni siquiera quedó entre los catorce temas finalistas), muy lejano del primer puesto que el brasileño había conseguido en 1968 con “Canzone per te”, escrita por Sergio Bardotti y Sergio Endrigo.

Probablemente “Un gatto nel blu” merecía más, y el tiempo la terminó poniendo en su sitio, pero, desde luego, no fue en italiano ni tampoco en portugués, lengua a la que nunca fue traducida. Por curioso que parezca, la canción solo triunfó a lo grande en lengua española, en versión de Buddy y Mary McCluskey, los mismos que en 1979 tradujeron “Chiquitita” para el grupo sueco ABBA.

gato-este-japones-se-transforma-en-un-pavo-con-un-sueter_250214_1393324706_85Lo que hoy vengo a sostener ante vosotros es que la versión traducida, que se ha convertido en un clásico del karaoke y de las noches de amigos con guitarra, es más que mejorable. Traducir poesía –muy especialmente cuando el “poema” debe conservar exactamente las medidas y acentos del ritmo musical que lo acompaña- es una de las tareas artísticas más difíciles de lograr. Si traducir prosa se parece a vestir un traje ajeno, traducir canciones es como ponerse un jersey en las piernas y salir así a la calle: puesto boca abajo, el jersey recuerda a un pantalón, pero el torso humano no son unas piernas boca arriba.

Para que podáis comparar, transcribiré estrofa por estrofa la letra de “Un gatto nel blu” en triple versión: primero, en negrita, la letra original italiana; a continuación, de color azul, su traducción literal, hecha por mí sin pretensiones artísticas; y finalmente la versión cantable de los McCluskey. Si queréis seguirlas junto con la actuación de Sanremo 72, aquí os la dejo.

Quand’ ero bambino, che allegria
giocare alla guerra per la via,
saltare un cancello io e te, e poi
una mela, l’emozione, gli occhi tuoi.
Le rose, l’amore, casa mia
e un gatto per farci compagnia
ma da quando è finita, io non so perché
la finestra è piu grande senza te.
 
             Cuando era niño, qué alegría
             jugar a la guerra por la calle,
             saltar una verja yo y tú, y luego
             una manzana, la emoción, tus ojos.
             Las rosas, el amor, mi casa
             y un gato que nos hacía compañía
             pero desde que se terminó, yo no sé por qué
             la ventana es más grande sin ti.
 
                         Cuando era un chiquillo, qué alegría
                         jugando a la guerra noche y día,
                         saltando una verja verte a ti, y así
                         en tus ojos algo nuevo descubrir.
                         Las rosas decían que eras mía
                         y un gato me hacía compañía.
                         Desde que me dejaste, yo no sé por qué
                         la ventana es más grande sin tu amor.
 
Un gatto nel blu guarda le stelle,
non vuol tornare in casa senza te.
Sapessi quaggiù che notte bella,
chissà se un gran dolore si cancella.
Un gatto nel blu, ecco che tu
spunti dal cuore, mio caro amore.
Fra poco sarai negli occhi miei,
anche stasera una lacrima sei.
 
             Un gato en el azul mira las estrellas,
             no quiere volver a casa sin ti.
             ¡Si supieras qué bella es la noche aquí abajo!
             Quién sabe si puede borrarse un gran dolor.
             Un gato en el azul, y de pronto tú
             sales de mi corazón, querido amor mío.
             Dentro de poco estarás en mis ojos,
             también esta noche eres una lágrima.
 
                         El gato que está en nuestro cielo
                         no va a volver a casa si no estás.
                         No sabes, mi amor, qué noche bella.
                         Presiento que tú estás en esa estrella.
                         El gato que está triste y azul
                         nunca se olvida que fuiste mía
                         mas sé que sabrá de mi sufrir
                         porque en mis ojos una lágrima hay.
 
Bambina, bambina, vita mia,
profumo di tiglio che va via.
Se amare è uno sbaglio, colpa mia, però
io, in fondo, della vita che ne so?
Un gatto nel blu guarda le stelle…
 
             Niña, niña, vida mía,
             aroma de tilo que se va.
             Si amar es un error, es mi culpa, pero
             en el fondo, ¿yo qué sé de la vida?
             Un gato en el azul mira las estrellas…
 
                         Querida, querida vida mía,
                         reflejo de luna que reía.
                         Si amar es errado, culpa mía, te amé.
                         En el fondo, ¿qué es la vida?, no lo sé.
                         El gato que está en nuestro cielo…
 
Un gatto nel blu, ecco che tu
spunti dal cuore mio caro amore.
Fra poco sarai negli occhi miei
lacrima chiara di primavera.
Un gatto nel blu, ecco che tu
anche stasera una lacrima sei.
 
             Un gato en el azul, y de pronto tú
             sales de mi corazón, querido amor mío.
             Dentro de poco serás en mis ojos
             lágrima clara de primavera.
             Un gato en el azul, y de pronto tú
             también esta noche eres una lágrima.
 
                         El gato que está triste y azul
                         nunca se olvida que fuiste mía
                         mas siempre serás en mi mirar
                         lágrima clara de primavera.
                         El gato que está en la oscuridad
                         sabe que en mi alma una lágrima hay.

EL SENTIDO DE LA CANCIÓN

Si comparáis el sentido y estilo originales con su traducción oficial, notaréis alguna diferencia de detalle (se echa de menos la manzana compartida o el aroma de tilo que se va), alguna torpeza estilística (¿qué es eso de “si amar es errado”?) y hasta algún detalle chocante (¿qué hacen unos niños jugando en la calle de día y de noche? ¿Es que no duermen?). Pero no quiero ser demasiado duro: estos son peajes frecuentes en una traducción.

El defecto principal del texto de los McCluskey es que no transmite la esencia de la canción. El texto original de Totò Savio habla de un amor preadolescente: los juegos de un niño y una niña han derivado para él en un enamoramiento lleno de nostalgia, ahora que ella no está. No es que le haya dejado, como dice la traducción: todo lo que sabemos es que la cosa “è finita” (“se terminó”) y ella ha desaparecido como se va por el aire el aroma de los tilos. El caso es que él se siente dolorosamente solo, y recuerda cómo un día, para esconderse de otros chicos en el juego de la guerra, ambos saltaron la verja de un jardín. Allí compartieron una manzana y él sintió mil emociones mirándola a los ojos (“una mela, l’emozione, gli occhi tuoi”). Tras este episodio, se aficionaron el uno al otro: se habla de las rosas (¿regaladas?), el amor y los ratos pasados en casa de él, donde un gato les hacía compañía.

gato-Bambina-con-gatto-di-razza-RagdollAhora que todo ha terminado, aquel gato, símbolo de su amor, también ha dejado de venir a la casa. Y en esta noche en que el chico se asoma lleno de dolor a la ventana, ve la figura de un gato que se recorta contra el cielo nocturno mirando las estrellas. Y esa visión hace que la imagen recordada de ella salte hacia el cielo estrellado desde dentro del corazón (“ecco che tu spunti dal cuore”), provocando en el chico deseos contradictorios: por un lado, quisiera compartir con ella la belleza que contempla (“¡Si supieras qué bella es la noche aquí abajo!”); por otro, aunque sabe que su recuerdo le hará llorar esta noche lo mismo que las anteriores (“También esta noche eres una lágrima”), no puede evitar recordarla; eso le convierte en culpable de su propio dolor, pero no tiene la llave para hacerlo desaparecer (“Chi sa se un gran dolore si cancella”): la vida es un misterio adulto que él no alcanza a comprender.

POR QUÉ EL GATO ESTÁ AZUL

Si releéis ahora la versión española, creo que estaréis de acuerdo en que este sentido se ha perdido considerablemente, debido a la torpe traducción de sus palabras clave, repetidas hasta cinco veces en el original: “Un gatto nel blu” (“un gato en el azul”) ha quedado como “El gato que está triste y azul”, frase que simplemente no significa nada. Es cierto que el inglés blue tiene la acepción ‘triste, melancólico’, pero este significado connotativo no ha estado nunca presente en el español azul.

En realidad, la palabra “blu” del texto no significa tristeza, sino nocturnidad. Me explico. El italiano posee dos palabras para nombrar el color azul: blu y azzurro. A menudo la diferencia es difícil de explicar (la sangre azul es sangue blu, mientras que el príncipe y el pescado azules son principe azzurro y pesce azzurro), pero en general el reparto es claro: azzurro designa los tonos claros del azul que van desde el celeste al turquesa, mientras que las tonalidades oscuras se llaman blu. Si hablamos del cielo, el diurno será de color azzurro, mientras que blu será el azul oscuro de una noche serena.

gato-image39Ciñéndonos a nuestro texto, recordaréis que hay una referencia temporal precisa: “stasera”, que yo he traducido por “esta noche”, aunque la sera italiana es más exactamente el tiempo que va desde la puesta del Sol hasta que se hace de noche (eso que en español llamamos el crepúsculo), y es por tanto distinta de la notte. Parece que el chico lleva varias tardes esperando que ella reaparezca, asomado a la ventana, donde aguanta hasta la hora en que un chico suele acostarse: la primera hora de la noche. Y desde la ventana acaba de ver “un gatto nel blu”, es decir, un gato en el azul oscuro del cielo nocturno. Debo aclarar que el chico no ve al gato propiamente en el cielo; si os fijáis bien, es el gato el que mira el firmamento estrellado (“un gatto nel blu guarda le stelle”), pero él mismo parece encontrarse aquí abajo. Yo me imagino un gato subido a una rama o una tapia, cuya silueta se recorta contra el cielo del atardecer.

Por lo tanto, la frase “un gatto nel blu” resulta muy difícil de traducir. No vale “un gato en el cielo”, porque il blu en italiano no designa el cielo mismo (cosa que sí sucede en español con el azul o en francés con l’azur), sino su color; tampoco vale “un gato en el azul”, porque se pierde la tonalidad original y, por tanto, la hora de la visión. En esencia, ese verso es una referencia a la belleza del cielo estrellado, en el cual el chico imagina a su amor perdido. Al traducirlo (“el gato que está triste y azul”) se ha optado por trasladar al gato tanto la tristeza del chico como el color azul del cielo, lo cual me resulta sorprendente, incomprensible y hasta chapucero, como un jersey puesto en las piernas.

Ahora bien, no quiero ser demasiado tajante: el verso resulta también misterioso, y no descarto que este misterio haya sido clave en el éxito de la versión española.

LOS AUTORES DE LA TRADUCCIÓN

gato-MacKeMacs-AquiEstaElCompasVolviendo a los autores de ella, cierta información puede ayudar a entender algunas cosas. La primera vez que oí hablar del matrimonio McCluskey, me los imaginé como una especie de pareja artística especializada en la traducción de canciones. Según supe después, Buddy había formado parte junto con su hermano Alex del grupo argentino Mac Ke Mac’s. Eran hijos de Don Dean, un director de orquesta ligera que, procedente de Estados Unidos, se había afincado en Argentina. Otro de los hermanos alcanzó cierta fama en solitario como Donald. Una vez retirado de los escenarios, Buddy hizo carrera de manager y en los setenta llegó a dirigir la filial argentina de RCA RecordsComo hombre de la industria musical, estaba interesado en encontrar una fórmula para lanzar artistas extranjeros en el mercado hispano. Y así dio con la idea de traducir sus letras, difícil tarea creativa que emprendió en tándem con su mujer. Yo supongo que para un angloparlante la frase “triste y azul” suena razonablemente natural, ya que le recordará a la inglesa “sad and blue”.

No solo enredaron en la obra de Roberto Carlos: siguiéndoles el rastro, he descubierto que también toquetearon “You’ve got a friend” de Carole King y casi todos los temas del grupo sueco ABBA que tuvieron versión española. Si os divierte comparar el original inglés de “Chiquitita” subtitulado en español (aquí) con la versión de los McCluskey (aquí), creo que entenderéis hasta qué punto la naturalidad de un texto puede perderse al traducirlo.

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Pero no os preocupéis. Ningún aguafiestas con blog va a chafaros las emociones asociadas a la canción de Roberto Carlos, ni las fiestas con guitarra, ni las noches de karaoke. Los recuerdos son persistentes y no permitirán que un simple post incomode al viejo y querido animal: a las emociones les importa un bledo la lógica. El misterioso gato triste y azul nunca dejará de maullar en vuestras mentes.

Profesor LÍLEMUS

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