Hoy me propongo clarificar una de las dudas gramaticales más extendidas entre hablantes interesados en el correcto uso del idioma, grupo al que considero pertenecientes a todos los seguidores del blog. Como puedo equivocarme sobre esto último, es posible que a estas alturas alguno ya haya dejado de leer, lo que definitivamente nos habrá dejado solos a los interesados. Sed cordialmente bienvenidos, por cierto.

La cuestión que nos ocupa es el tan traído y llevado dequeísmo. Una primera pregunta nos ayudará a centrar el asunto: ¿son incorrectas las frases Luis ya no recuerda de que me debe dinero o Luis ya no se acuerda de que me debe dinero? La respuesta es que solo la primera de ellas lo es. Y es que el dequeísmo no consiste en el simple uso del nexo de que, sino en su uso incorrecto o abusivo. Al decir abusivo, quiero señalar que se trata de un error lingüístico por exceso: es correcto usar de que en ciertos casos, pero no en otros. Solo los segundos se consideran dequeísmo.

dequeismo

Si queremos disponer de un método sencillo que nos permita resolver las propias dudas con seguridad, debemos darnos cuenta de que el segmento de oración que empieza con que puede sustituirse por un sustantivo, y de que en ese caso las vacilaciones son fáciles de evitar. Si no dudamos en decir: Me alegra tu elección o Me alegro de tu elección, tampoco deberíamos dudar en decir: Me alegra que te hayan elegido o Me alegro de que te hayan elegido, construcciones ambas correctas. En lugar de un sustantivo, siempre se puede recurrir a un pronombre de sentido general: Se preocupa de eso o Mi deseo es ese, que equivalen, por ejemplo, a Se preocupa de que nos encontremos cómodos o Mi deseo es que os encontréis cómodos.

dequeísmo-1La Real Academia Española, en su artículo sobre el dequeísmo, recomienda un medio diferente: convertir la oración dudosa en interrogativa. Así, los ejemplos anteriores quedarían clarificados al transformarlos en ¿Qué me alegra?; ¿De qué me alegro?; ¿De qué se preocupa?; ¿Cuál es mi deseo? A mí me resulta más seguro el método que he empleado siempre, pero vosotros escogeréis el que mejor os cuadre, como es natural.

En cualquier caso, se trata de una cuestión de pura coherencia: si ciertos verbos, sustantivos y adjetivos exigen la preposición de para unirse a sus complementos, tienen que exigirla siempre, sin importar si su complemento es un sustantivo, un pronombre o, como en el caso que nos ocupa, una proposición subordinada encabezada por que.

Hasta aquí la norma general. Pasemos ahora a la casuística, y en concreto a ciertas construcciones que, siendo similares entre sí, difieren, sin embargo, en el uso de que y de que. Por ejemplo, se dice Voy a olvidar que te portaste mal conmigo (equivalente a Voy a olvidar aquello), pero, en cambio, Me he olvidado de que hoy era tu cumpleaños (equivalente a Me he olvidado de algo).

Algunos verbos admiten una y otra construcción. Es lo que sucede con dudar (No dudo que/de que lo sientes) y avisar (Avisa a tu hermano que/de que ha llegado Luis). El verbo informar, por su parte, tiende a construirse con la preposición de en España (Me han informado de que el Rey piensa abdicar), mientras que en la mayor parte de América se prefiere Me han informado que el Presidente piensa dimitir.

dequeismo-5

En cuanto al verbo advertir, la elección depende de cuál sea su significado: se usa sin preposición cuando significa ‘notar, observar’ (¿No habéis advertido su presencia?; ¿No habéis advertido que os encontráis rodeados?) y cuando significa ‘aconsejar’ (Le advirtió que no intentase escapar, porque se encontraba rodeado); y admite ambas construcciones cuando significa ‘hacer notar, hacer observar’ (Le advirtió que/de que se encontraba rodeado), aunque se prefiere la primera si la intención es admonitoria o amenazante (Te advierto que estoy muy enfadado).

También se comete dequeísmo cuando se inserta la preposición de en locuciones que no la llevan: * a no ser de que, * a medida de que, * una vez de que, todas ellas incorrectas. En otros casos el uso es indistinto: antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que. En este último, el uso culto prefiere la construcción con de (Puedes escuchar, con tal de que no reveles ningún detalle).

DEQUEÍSMO-3Ahora bien, como suele suceder, los errores lingüísticos por exceso crean errores paralelos por defecto, que reciben el nombre de ultracorrecciones y son incluso más graves que el error correspondiente, ya que tienen algo de pedantería: al esforzarse por evitar usos incorrectos, el hablante llega demasiado lejos, corrigiendo usos perfectamente normales. En nuestro caso, la ultracorrección se llama queísmo y en ciertos ámbitos llega a ser más frecuente que el propio dequeísmo. Se da, por ejemplo, en * El Gobierno tiene la certeza que el asunto se resolverá pronto, porque tener la certeza exige la preposición de en oraciones como El Gobierno tiene la certeza de una pronta resolución del asunto o El Gobierno tiene la certeza de eso.

DEQUEISMO-21

Y eso es todo, expuesto sin ningún prurito de purismo lingüístico. Que conste que soy un convencido de que la lengua es una realidad dinámica, que cambia -y debe hacerlo- para adaptarse a nuevas necesidades expresivas. Pero esta tendencia moderna no responde a ninguna necesidad y no aporta nada: se debe a simple descuido o falta de formación, y resulta incoherente -así lo hemos visto- con otros usos consolidados. Y además, como espero haber mostrado, no cuesta gran cosa aprenderlo bien.


Y para terminar, un pequeño control, seguido de su correspondiente solucionario, que os permitirá practicar el método en construcciones de uso frecuente y, en algunos casos, muy semejantes entre sí. Se trata de elegir la forma correcta de las siguientes alternativas:

1. Siguen protestando [que/de que] no les atendemos.
2. Intentaré por todos los medios [que/de que] os llevéis bien.
3. Me he enterado [que/de que] te han ascendido.
4. ¿Piensas [que/de que] debo volver a casarme?
5. ¿Qué piensas tú [que/de que] me vuelva a casar?
6. Me asombra [que/de que] hayas salido ileso.
7. Me asombré [que/de que] hubiera salido ileso.
8. Veo con asombro [que/de que] has salido ileso.
9. tengo miedo [que/de que] no quiera volver.
10. me da miedo [que/de que] no quiera volver.
11. Puedes estar seguro [que/de que] no necesitarán dinero.
12. Ten por seguro [que/de que] no necesitarán dinero.
13. Ten la seguridad [que/de que] no necesitarán dinero.
14. Les han asegurado [que/de que] no necesitarán dinero.
15. ¿Ya te has asegurado [que/de que] no vayan a necesitar dinero?
16. Empiezo a sospechar [que/de que] nos vigilan día y noche.
17. Tengo la sospecha [que/de que] nos vigilan día y noche.
18. ¿no te parece sospechoso [que/de que] ese hombre nos esté siguiendo?
19. Date cuenta [que/de que] él no habla español.
20. Ten en cuenta [que/de que] él no habla español.
21. ¿Has caído en la cuenta [que/de que] él no habla español?
22. Solo Mario advirtió (es decir, notó) [que/de que] se habían descaminado.
23. Mario les advirtió [que/de que] se habían descaminado.
24. Mario les advirtió [que/de que] volvieran sobre sus pasos.
25. Ya no hay duda [que/de que] esa ley saldrá adelante.
 

La solución es sencilla: en todas las oraciones pares debe usarse que; en todas las impares, de que. La número 23 admite ambas soluciones.

Profesor LÍLEMUS

Anuncios