Esto lo encontré hace años en Internet y me hizo gracia. Espero que también a vosotros. No os lo toméis demasiado en serio, pues las palabras alemanas que aparecen son puro disparate. En realidad, es una buena caricatura de la tendencia de la lengua germana a formar palabras nuevas por el mecanismo de la suma de raíces, llamada en lingüística COMPOSICIÓN.


APRENDER ALEMÁN ES SENCILLÍSIMO

La lengua alemana es relativamente fácil: el que sabe latín y está habituado a las declinaciones la aprende enseguida. Al menos esto es lo que dicen en la primera lección los profesores de alemán, que suelen empezar por enseñarnos el der, dem, des, den, die y aseguran que luego va todo seguido. Para empezar, se toma un libro de alemán. Es un magnífico volumen, forrado en tela, publicado en Dortmund, y trata de los usos y costumbres de los hotentotes (en alemán, HOTTENTOTEN).

El libro cuenta una historia en la que los canguros (BEUTEL-RATEN) son capturados y metidos en jaulas (KOTTER) cubiertas con una tela (LATTEN-GITTER) para protegerlos de la intemperie. Esas jaulas se llaman en alemán jaulas cubiertas de tela (LATTEN-GITTER-KOTTER) y cuando tienen dentro al canguro, éste recibe el nombre de LATTEN-GITTER-KOTTER-BEUTEL-RATEN, o sea, el canguro de la jaula cubierta de tela.

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Cierto día —continúa la historia—los hotentotes arrestan a un asesino (en alemán, ATTENTATER), acusado de haber matado a una madre (MUTTER) hotentota (es decir, una HOTTENTOTEN-MUTTER), que casualmente es madre de un niño tonto y tartamudo (en alemán, STOTTER-TROTTEL). Esta madre recibe entonces el nombre de HOTTENTOTEN-STOTTER-TROTTEL-MUTTER y su asesino, por tanto, el de HOTTENTOTEN-STOTTER-TROTTEL-MUTTER-ATTENTATER. La Policía, por fin, captura al asesino y, a falta de un sitio mejor, lo mete en una jaula para canguros (BEUTEL-RATEN-LATTEN-GITTER-KOTTER), pero lamentablemente el preso consigue fugarse. Enseguida comienza la búsqueda y pronto viene un guerrero hotentote gritando:

—¡Oíd! ¡He capturado al Asesino! (ATTENTATER).

—Pero, ¿a cuál? —pregunta el jefe de los hotentotes, desconcertado.

—Pues al LATTEN-GITTER-KOTTER-BEUTEL-RATEN-ATTENTATER —contesta el guerrero.

—¡Cómo! ¿Al asesino que está en la jaula de canguros cubierta de tela? —dice el jefe.

—Bueno, yo me refería —responde a duras penas el guerrero— al HOTTENTOTEN-STOTTER-TROTTEL-MUTTER-ATTENTATER (o sea, al asesino de la madre hotentota de un niño tonto y tartamudo).

—Anda, demonios —contesta el jefe hotentote—, podías haber dicho desde el principio que habías capturado al HOTTENTOTEN-STOTTER-TROTTEL-MUTTER-LATTEN-GITTER-KOTTER-BEUTEL-RATEN-ATTENTATER (o sea, al asesino de la madre hotentota de un niño tonto y tartamudo que está en la jaula de canguros cubierta de tela).

Como podéis ver, el alemán es facilísimo. Basta un poco de interés por vuestra parte, que, la verdad, os esforzáis poquísimo.

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